viernes, 9 de mayo de 2014

" gym "


El otro dia tuve un duro dia en la oficina, sali tarde, casi de noche y eso que el dia es mas largo ya, un dia de esos en que todo son problemas y mas problemas e hice lo que suelo hacer en esos casos, me fui al gimansio. Siempre llevo la bolsa del gimnasio para días asi, es lo único que consigue cambiar el rumbo de un dia tan horrible. Entre y salude a la recepcionista, hace años que nos conocemos, y me dirigi al vestuario, me cambie y fui a la sala de maquinas con mi mp3 a machacarme. El gimnasio al que voy es uno de los mejores de mi ciudad, con todos los adelantos posibles en cuanto a maquinas e instalaciones, no soy nada snob pero en cuanto al tema de gimnasio siempre he buscado los mejores. Hice un buen rato de cinta, no recuerdo cuantos kilómetros corri pero fue a un ritmo alto, descanse un instante para secarme el sudor y después continue con un par de maquinas mas machacándome. El gimansio estaba prácticamente vacio, era tarde, entre semana y creo que había algún partido importante por televisión, no se.

Poco a poco notaba como mi cuerpo iba despertando, mis musculos se desentumecían y mi cerebro recuperaba la calma que necesito después de ese tipo de días. A medida que mis musculos queman energía mi cerebro mejora notoriamente.

Estaba sudando de lo lindo, y eso que la ropa que llevo en el gimnasio es transpirable y todo eso pero con toda la energía que estaba quemando estaba totalmente empapada en sudor, mis mallas cortas negras y mi top rojo, pero me encanta la sensación del sudor por el esfuerzo realizado aunque lo cierto es que estaba empapada hasta en tanga que llevaba de tanto sudor.

Decidi dejarlo por eso dia cuando mire la hora y vi que eran las once, mi gimansio cierra a las doce y además no quedaba ya nadie en la sala, supongo que se fueron despidiendo pero como soy un poco insociable, y mas en días asi, yo ni me había enterado oyendo música en mi mp3. Hasta en la ducha oia mi música, es un mp3 que se puede mojar y asi no tengo ni que hablar en los vestuarios con el resto de chicas.

Estuve haciendo unos estiramientos finales para recuperarme y di cuenta del resto de la botella de bebida energética que siempre cojo en recepción antes de subir a las salas y me seque como pude parte del sudor de la cara y el cuello con mi toalla, pocas veces recuerdo haber sudado tanto, tenia las mallas y el tanga pegado a mi piel hasta el top estaba que casi se podía escurrir, sonreí y me dije a mi misma, “ buen trabajo”.

Me fui por el pasillo tarareando la canción que sale en un anuncio aunque hace años que la conozco antes de que se pusiera de moda de nuevo ahora, soy vergonzosa pero el hecho de que no hubiera ya nadie por los pasillos me permitia ir incluso casi bailando.

Entre en el vestuario y abri mi taquilla, mi bolsa sobre el banco, mi ropa lista para cambiarme tras la ducha, mi ropa interior, mis champus y jabones y toalla para la ducha, todo listo.

Me quite mis nike de gimnasio y me puse las zapatillas para la ducha y me desnude, como no había nadie en aquella parte del vestuario femenino yo seguía cantando con mi mp3 conectado y camine hacia las duchas, en mi gimnasio, o por lo menos en los vestuarios femeninos hay una serie de duchas individuales con mamparas opacas y otra serie de duchas conjuntas, yo como no tengo complejos ni vergüenza por mi desnudez suelo ducharme en las conjuntas excepto algún dia que he decidido relajarme mientras me ducho masturbándome después de ponerme caliente imaginando alguna situación excitante con alguno de los bollicaos del gimansio pero como hoy no había imaginado nada me dirigi a las conjuntas.

Cuando entre en las duchas se me cayeron todos los botes de chapu al suelo, allí, en mis duchas había un tio!!!.

El tenia casi mas cara de asustado que yo, no sabia si taparse o salir corriendo, me di cuenta de que estaba moviendo los labios y recordé que aun lleva el mp3 conectado, lo desconecte y le oi decir.

--- Perdona perdona perdona!!! Las duchas de los vestuarios de chicos se han estropeado y no hay agua caliente y el chico de mantenimiento se ha ido ya y la chica de recepción me dijo que no quedaba ninguna chica en el gimansio y que podía usar estas, perdóname me voy ya mismo –

La situación no se si era para echarse a reir o a llorar, los dos desnudos, yo con la toalla al hombro, el estaba avergonzado como yo pero él encima estaba lleno de jabon por todo el cuerpo y aun no se como pero tome una decisión y se lo dije.

--- Mira creo que ya es demasiado tarde, si quieres puedes marcharte pero no creo que llegues demasiado lejos con todo ese jabon en los ojos, por mi ya no hay problema una vez superado el susto, los dos somos adultos y es una situación extraña pero tampoco hay para tanto, a mi no me importa ya y si tu lo prefieres puedes usar las duchas cerradas –

--- En serio? Bueno, si es asi, por mi tampoco hay problema – me dijo entonces él.

Yo colgué mi toalla en uno de los colgadores y abri el grifo de mi ducha, quedaba justo en frente de la de él, alejada pero en frente, a unos cinco metros, toque con mi mano el agua y cuando la encontré de mi agrado me meti bajo el chorro. Fue como zambullirme en un lugar remoto, después del dia que llevaba y del esfuerzo del gimnasio. Deje caer el agua desde mi cabeza por todo el cuerpo, apoyando mi cabeza sobre mis manos y estas en la pared, sentía el agua bajando por mi pelo, por mi cuello, por mi espalda, la sentía por mis nalgas y pasar entre estas para seguir bajando por mis piernas. Mientras estaba asi recordé el momento en que entre en las duchas y lo vi a él, recordé ese instante e intente recordar como era él, sin mirarlo, viéndolo con los ojos cerrados, era alto, moreno, creo, fuerte pero de constitución, no de tio cachas de gimnasio, y recordé o tal vez imagine que tenia su sexo rasurado. Ese ultimo pensamiento me hizo abrir los ojos de golpe, que estaba haciendo??, me estaba duchando con un desconocido, separados pero juntos, los dos desnudos, y estaba intentando recordar si su sexo estaba rasurado?? Dios, tienes que salir y conocer mas gente San me dijo una voz interior.

Me agache a coger el champu del pelo, y mientras me agachaba pensé, estará él mirando ahora mi trasero?? Asi que disimuladamente me volvi, y vi que no, mi compañero desconocido de ducha estaba como yo hasta hace un momento, de espaldas a mi y dejando caer el agua por su cuerpo.

Lo mire, mientras el agua recorría su cuerpo, tenia los hombros anchos y fuertes, tenia un culo que sin tocarlo se sentía duro y tenia unas piernas fuertes también. Se estaba aclarando el jabon de la cabeza, y entonces sin que me diera tiempo a volverme de cara a la pared giro su cuerpo hacia mi. Tenia los ojos cerrados para evitar el jabon en ellos, y me sorprendi recorriendo su cuerpo con mi mirada, su cuello y su pecho eran fuertes, y mis ojos llegaron a su sexo, rasurado, como creía recordar a primera vista, ahora se enjabonaba el pecho y sus manos fueron bajando hasta llegar a sus genitales, los empezó a enjabonar, se movían, y yo lo miraba, veía como enjabonaba su verga, con los ojos cerrados bajo el chorro de agua, y sentí un escalofrio y me volvi de cara a la pared, justo en el momento en que él abria los ojos, me volvi pero el me había visto, mirándolo, en silencio los dos, solo se oia el ruido del agua al caer.

Empece a enjabonarme, primero el cuello, las axilas y después los pechos, los enjabonaba y note que tenia los pezones duros, muy duros, mas de lo normal y sabia cual era el motivo, no conseguia quitarme de la cabeza el cuerpo de ese desconocido, su cuerpo fuerte y sobretodo…su verga rasurada. Deje de enjabonar mis pechos por miedo a perder el control ya que siempre he sido muy sensible al tocar mis pechos pero casi que era peor el remedio que la enfermedad si tenia que seguir enjabonándome cualquier parte en mis manos era peligrosa, conozco demasiado bien mi cuerpo, asi que me aleje de zonas peligrosas y empece a enjabonar mis piernas, alejándome de zonas que pudieran ser erógenas, asi que…espinillas y pies pero…ni asi, porque entonces recordé que la ultima vez que lo vi a él estaba de cara a mi y entonces lo imagine, a él, enjabonando su verga mientras miraba mi cuerpo y se recreaba en mi culo aunque agachada como estaba en ese momento seguro que podía ver hasta mi sexo, y eso…me hizo estremecerme de nuevo.

Que me estaba pasando?? Aquello era una locura. Pero no podía negar lo evidente, estaba como una moto. Lo estaría él también?

Sentía como agachada el agua caliente caia por mi espalda y bajaba entre mis piernas y me ruborice, al sentir que mi sexo estaba empapado y no del agua que caia. Que locura.

Me puse en pie, de espaldas a él, y empece a enjabonar mis nalgas y mi culo, intentando no pensar en él, intentando no imaginarlo a él mirándome a mi caliente y el enjabonando aun su verga, intentando no admitir que me ponía caliente estar enjabonándome ante un desconocido, lo prometo lo intente, pero no lo conseguia, no dejaba de imaginarlo.

Ya no podía mas, y me volvi, de cara a donde estaba él, y allí estaba, de cara a mi, no podía mas, y empece a enjabonar mi sexo, puse gel en mi mano y con mis dos manos cree espuma y empece a extenderla por mi sexo, primero rápidamente, sin nada extraño, pero después, lo mire, a él, y si, lo admito, empece a recrearme mas, al extender la espuma y enjabonar mi sexo, y me recree mas aun al mirarlo a él y descubrir su verga, el tamaño de su verga en su mano, había crecido, era imposible esconderla, el me miraba, y seguía enjabonándola, yo lo miraba y seguía enjabonando mi sexo, sentía el flujo de mi sexo cada vez que pasaba mis dedos entre mi sexo enjabonándolo, él respiraba profundamente, lo notaba en el subir y bajar de su pecho, ahora enjabonaba su verga lentamente, moviendo su mano, o debería decir haciéndose una paja, ante mi, mirándome, y no era culpa suya, admito que yo estaba muy caliente y quería ponerlo mas caliente aun a él, eso siempre me ha excitado y seguía “ enjabonándome”, lentamente.

En ese momento los dos estábamos casi masturbándonos a la vez, el uno delante de la otra. Yo me di la vuelta, dándole la espalda, y entonces empece a frotar mi clítoris sin disimulo y a penetrar mi sexo con dos de mis dedos, sin mirarlo a él, pero imaginándolo, imaginándolo haciéndose una paja tan cerca de mi, mirando como yo hacia lo mismo, y eso me volvia loca.

Me agache, como anteriormente para coger el champu del suelo, pero en esta ocasión sin recoger nada, sencillamente por provocarlo, por sentir yo misma mas placer, mire sobre mi hombro, agachada y lo vi, masturbándose salvajemente, respirando profundamente, mirándome fijamente, él podía ver seguro entre mis piernas mis dedos entrando y saliendo de mi sexo. Cerre los ojos, y cuando los volvi a abrir lo vi, acercándose a mi, fueron decimas de segundo, y lo tenia dentro de mi, sentí su poderosa verga entrando fácilmente en mi sexo tan lubricado por mi propio flujo, lo sentía empujando, hasta mis entrañas, primero lentamente, y después mas rápido, su rabo era duro, muy duro, fantástico, lo sentía tan dentro de mi, yo seguía frotando mi clítoris, estaba tan caliente…pero quería mas, y él me lo dio.

Detrás mio y empujando tomo mis pechos con sus grandes manos, pellizcaba suavemente mis pezones provocándome una mezcla de placer y dolor placentero, sentía su lengua recorriendo mi cuello y oia su respiración acelerada.

Y me corri.

Me corri con su verga dentro y mis dedos en mi clítoris.

Me corri estremeciéndome.

Me corri con mis piernas temblando.

Pero el quería mas…

Me dio la vuelta y me puso mirándome hacia él. Se arrodillo, delante de mi. Me subió una pierna y la dejo colgando de su hombro, era fuerte, me hacia sentir indefensa, y eso me gustaba. Acerco su cara a mi cuerpo, acerco su boca a mi sexo, y su lengua lo recorrió, era como seda rozando mi sexo. Primero lo lamia poco a poco y después mas rápido, me penetraba con su lengua, chupaba mi clítoris, lo pellizcaba con pasión entre sus labios, me volvia loca, me tenia inmóvil, sus manos me sostenían, una de ellas en mi culo y mientras lamia mi sexo uno de sus dedos penetro mi culo. Me estaba volviendo loca, me hacia perder el norte, un desconocido. Si continuaba un minuto mas me volveria a correr, estaba segura. Y lo hizo. Intente evitarlo, intente separarme de él, aunque deseaba mas aun volverme a correr. Y ocurrió. Me volvi a correr. Esta vez en su boca, con su dedo en mi culo, sintiéndome indefensa, pequeña a su lado. Me corri y siguió lamiendo suavemente mi sexo. Oia el chapoteo de su lengua en mi sexo inindado de mi flujo. Dos a cero pensé, esto no puede quedar asi.

Lo puse en pie.

Le di la vuelta y lo puse contra la pared.

Y me arrodille.

Era alto y su sexo quedaba a la altura de mi cara.

Lo mire a los ojos.

El me miro.

Saque mi lengua mirándolo a los ojos.

Y la acerque a su verga.

Me fui acercando, acercando mi lengua sin dejar de mirarlo a los ojos, y la fui lamiendo, lentamente, brotaban gotas de su sexo y yo las recogía, las lamia y después lentamente la fui metiendo entera en mi boca, muy poco a poco. Siempre mirándole a los ojos. Empece a mover mi cabeza enérgicamente, con su polla en mi boca, lo oia suspirar de placer, y eso me motivaba mas aun a seguir. Sentía el sabor salado de su flujo en mi boca, me encantaba su sabor mezclado con el olor de las duchas y el gel que había usado. Quería su leche, y por sus supiros no tardaría en dármela. Saque su polla de mi boca y empece a masturbarlo con mi mano mientras lamia su capullo recogiendo las gotas de flujo que conseguia sacar a cada movimiento lento de mi mano. De golpe me levanto, de un tiron, me puso en pie y de espaldas contra la pared, me levanto del suelo y me subió a su cintura. Cara a cara por primera vez desde que entrara en las duchas y lo encontrara. Nos miramos. Y nos besamos. Salvajes. Nuestras lenguas se mezclaban, nos lamiamos, nos mordíamos. Su sexo encontró el camino del mio. Entro en mi. Y empezó a empujar. Me clavaba contra la pared a cada embiste. Lo sentía tan dentro de mi…  Me levanto mas aun, clavado en mi. Cogió mis tetas y las lamio, una primero, la otra después, sin dejar de penetrarme. Era un placer salvaje. Los dos gemíamos, jadeábamos. Necesitábamos corrernos, los dos, aunque en mi caso era repetir, no se como aguantaba tanto. Me cogió por las nalgas y empezó a bombear en mi mas rápido, nuestras frentes empapadas se apoyaban la una sobre la otra y el seguía empujando frenéticamente, cada vez mas rápido, cada vez mas rápido. Llegaba ese momento, llegaba. Y llego.

Los dos nos corrimos, a la vez, siguió moviéndose dentro de mi, mas lentamente, hasta que quedo su verga vacia de placer, con cuidado me dejo en el suelo, bajo el agua de la ducha los dos, abrazados, de pie, el agua caia sobre nuestras cabezas, su leche caia entre mis piernas, y al notarlo me recordaba todo lo vivido en la ultima media hora, y me volvia a excitar. Era una locura.

Me dio un beso, dulce, suave y volvió a su ducha frente a la mia. Se volvió, dándome la espalda y entendí su gesto. Me estaba dejando mi espacio para asearme después de lo ocurrido.

Acabe de ducharme y sali de las duchas. Me vesti y cuando estaba vestida del todo apareció él, llevaba una toalla a la cintura, lastima pensé, me habría gustado verla por ultima vez. Pero en ese momento, y sin saber ni como ni porque le dije sonriendo, --una cerveza para recuperar las energias quemadas en el gimnasio? –

--- Hecho – me dijo él – aunque…podrías esperarme fuera? Me da vergüenza cambiarme delante de ti – me dijo con un guiño.

Yo solte una carcajada.

--- Esta bien Sr. Timido, le esperare fuera –

Le espere sentada en la recepción y a los cinco minutos apareció y nos fuimos a tomar una copa. Vestido era guapo también. Desde entonces ya no soy tan insociable en el gimnasio y aunque no lo creais no hemos vuelto a tener sexo, resulta que nos llevamos tan bien que nos da miedo perder nuestra amistad.

Típico,no?

Bueno, quien sabe igual con el tiempo somos capaces de compaginar las dos cosas…



 

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